martes, 28 de mayo de 2013

La poesía, no se acaba.

¿Y qué si no me salen sonetos contigo?
Prefiero los versos libres.
¿Y qué si nos saltamos las normas métricas?
Con lo bonito que se vive en la inexactitud.
En la inexactitud de tu carácter,
El hipérbaton que construye tu mirar.

Porque así me gusta vivir,
Entre tus antítesis y metáforas,
Entre tu rechazo a
Los versos alejandrinos; la perfección.

La calma ante mi locura,
Mi cordura en este mundo de locos.
Y es que no pretendo que me entiendan,
De ahí estos versos tan complicados.

Cuando tu risa se convirtió en anáfora,
Y tus latidos en mi onomatopeya favorita.
Cuando supe que me perdí de nuevo…
Pero esta vez, en ti, en una historia.

Y por último, recordarte esas dos palabras,
Que aquí prefiero que formen una elipsis,
Que ya las escribiré en otros versos
(O en tu espalda, si me dejas).


Que, ya sabes...
la poesía, no se acaba…

No hay comentarios:

Publicar un comentario