jueves, 10 de julio de 2014

Victoria.

Quiero contarte que
encontré un hogar en ti,
después de sobrevivir
entre mis ruinas
y escombros.
Y que encontró lugar
en tus ojos,
este corazón desahuciado.

Y es que me hablas de amor,
cuando amor eres tú 
acurrucada en mi pecho,
y haces dormir sobre mí
a una niña llena de miedo.

Pero más miedo tengo yo
de que un día te me escapes,
y vueles,
y yo en un intento
de alcanzarte,
caiga de nuevo.

Pero rompes todo temor
con una simple carcajada.
Y es que qué fácil lo haces.

Como para no querer
poner en modo repetición
la melodía que resulta 
de tus susurros,
y acompañarla con algo
de música,
creyéndome pianista por
tu espalda.

Y me creo omnipotente
con solamente ir de tu mano,
y siento que el mundo 
es tan sólo nuestro,
y de nadie más.

Que ya no hay
quien nos venza.
Que esta batalla 
la hemos ganado 
nosotras.
Así que ven,
que vamos a firmar
la victoria,
dejando nuestra
ropa interior por bandera
en suelo conquistado.