sábado, 16 de agosto de 2014

Entre lluvia y versos.

Se pone a diluviar,
y pienso en ti,
porque el sonido
de la lluvia
me transmite
la misma calma que tu risa.
Y porque las gotas
que caen sobre mi piel,
me recuerdan a las caricias
que dibujas,
con cuidado,
en mi cuerpo.

He subido de tu mano
a azoteas
que un día fueron precipicios,
pero que contigo,
son la viva imagen de
estar en lo más alto.

Y aquí estoy,
prometiéndome cuidarte
por cada persona
que te descuidó,
y queriéndote sacar
a bailar siempre
por quien un día
te bailó el agua,
y al final se largó.

jueves, 10 de julio de 2014

Victoria.

Quiero contarte que
encontré un hogar en ti,
después de sobrevivir
entre mis ruinas
y escombros.
Y que encontró lugar
en tus ojos,
este corazón desahuciado.

Y es que me hablas de amor,
cuando amor eres tú 
acurrucada en mi pecho,
y haces dormir sobre mí
a una niña llena de miedo.

Pero más miedo tengo yo
de que un día te me escapes,
y vueles,
y yo en un intento
de alcanzarte,
caiga de nuevo.

Pero rompes todo temor
con una simple carcajada.
Y es que qué fácil lo haces.

Como para no querer
poner en modo repetición
la melodía que resulta 
de tus susurros,
y acompañarla con algo
de música,
creyéndome pianista por
tu espalda.

Y me creo omnipotente
con solamente ir de tu mano,
y siento que el mundo 
es tan sólo nuestro,
y de nadie más.

Que ya no hay
quien nos venza.
Que esta batalla 
la hemos ganado 
nosotras.
Así que ven,
que vamos a firmar
la victoria,
dejando nuestra
ropa interior por bandera
en suelo conquistado.

jueves, 30 de enero de 2014

Qué has hecho.

Me pregunto qué has hecho,
y los pensamientos se me agolpan
en la sien;
entre mi caos y mi orden.

Diluviaba en mí;
huracán con epicentro
en mi pecho.
Pero, de repente,
apareciste con tu abrazo
como chubasquero.

Cayó la noche,
y yo, desarmada (o desalmada),
dejé pasear mi vulnerabilidad
por tu cama.

Se topó con tu calma;
encontró refugio
entre sus brazos.
Lograste hacer dormir
a mis monstruos atormentados.

Recuerdo cómo el metro
fue testigo de cómo rompiste
el silencio.
‘Fix you’ de Coldplay;
el mundo era menos malo.

Entonces me di cuenta
de que, en ese momento,
no me importaría ser
funambulista en tu sonrisa.
Ni tampoco rechazaría
la oportunidad de colocarme
con el verde de tus ojos.

La cosa está en que
no sé qué cojones has hecho,
ni cómo.
Pero lo has hecho.