lunes, 8 de julio de 2013

Estaciones.

Qué verano más frío, de verdad...
lo que ha cambiado el cambio climático
que ha producido tu partida.

Por fuera, el Sol quema,
pero más arde mi interior
con este hielo abrasador;
invierno en mi pecho.

Que tu caos provocó 
un desorden en mi clima.
Cerezos floreciendo en otoño,
y hojas de árboles cayendo en pleno abril.

Cayendo como mis deseos,
pero no como yo.
Yo sólo me he vuelto a tropezar,
como quien tropieza en el andén de una estación.
O con una sonrisa... o bueno,
también con sus monstruos.

Sabes de lo que hablo, ¿no?
Pues ven, matémonos con
nuestras espinas,
y volvamos a renacer en primavera.